“La nutrición balanceada y el diagnóstico del suelo permiten mejorar hasta un 72% la eficiencia en el uso del agua”

La creciente complejidad de los sistemas agrícolas exige cada vez más información para tomar decisiones acertadas. Así lo expresó Nahuel Ignacio Reussi Calvo, investigador independiente del CONICET, quien destacó la importancia de basar el manejo nutricional de los cultivos en diagnósticos precisos del suelo para maximizar la productividad y la eficiencia en el uso de los recursos.

«Es una motivación muy grande participar en estos eventos y ver el interés de productores y asesores por adquirir nuevos conocimientos que les permitan tomar mejores decisiones en un contexto donde la producción agrícola es cada vez más desafiante», sostuvo el investigador.

Según explicó, la evidencia generada en la región pampeana húmeda y subhúmeda demuestra que una nutrición balanceada, sustentada en análisis de suelo y corrección de las deficiencias detectadas, puede incrementar hasta un 72% la eficiencia en el uso del agua.

«Claramente es un ganar-ganar, siempre y cuando hagamos diagnósticos. Hay que tomar decisiones basadas en datos», afirmó.

El especialista señaló que un diagnóstico integral no debe limitarse únicamente al análisisquímico del suelo, sino que también debe contemplar el estado hídrico y las condiciones físicas del perfil, aspectos que muchas veces pasan inadvertidos.

«El diagnóstico incluye el muestreo de suelo, el análisis químico, la disponibilidad hídrica y toda la evaluación de la salud física del suelo, que es algo que todavía medimos muy poco. En la práctica vemos suelos compactados y raíces que no logran superar los 20 centímetros de profundidad. Identificar esas situaciones permite tomar mejores decisiones a nivel de lote y utilizar de manera más eficiente cada uno de los insumos», explicó.

Nahuel Reussi Calvo también se refirió al escenario que enfrenta la próxima campaña de cultivos de invierno. En muchas regiones agrícolas, las abundantes precipitaciones dejaron perfiles de agua completamente cargados, una condición favorable para alcanzar altos potenciales de rendimiento. Sin embargo, advirtió que ese mismo exceso hídrico provocó una baja disponibilidad inicial de nitrógeno en los suelos.

«Hoy en muchas zonas estamos pasados de agua. Eso tiene un aspecto positivo porque los perfiles están completos pensando en la campaña fina, pero también genera un efecto negativo: tenemos muy baja disponibilidad inicial de nitrógeno en el suelo», indicó.

Frente a este panorama, recomendó planificar estrategias de fertilización anticipadas para evitar restricciones nutricionales durante el ciclo del cultivo.

«Si el productor apunta a una campaña fina con buenos potenciales de rendimiento, va a tener que aplicar nitrógeno tempranamente y con dosis más altas para no limitar la producción, y luego continuar monitoreando el cultivo durante su desarrollo», concluyó.

Nota en video para descargar aqui: https://drive.google.com/file/d/19_DPtUAJXqKTf4Rhp1KZ8pq-Z75I_Ssn/view?usp=sharing

Nota en audio para descargar aca:

Nahuel Reusi Calvo