Durante el Congreso Internacional de Drones en Tucumán, el especialista Alan McCracken analizó los desafíos del sector: de la física de las gotas a la necesidad de capacitarse para cuidar la inversión.
El uso de drones en la agricultura continúa ganando terreno, pero la adopción acelerada de esta tecnología plantea nuevos desafíos conceptuales y operativos. En el marco del Congreso Internacional de Drones realizado en Tucumán, el especialista internacional Alan compartió su visión sobre las claves para lograr pulverizaciones eficientes y enfatizó la urgencia de profundizar en la capacitación de los operarios.
Con una trayectoria de más de cuatro décadas vinculada a la aviación agrícola y las tecnologías de aplicación, el experto destacó el nivel técnico presentado en el evento y valoró el interés de las nuevas generaciones en profesionalizar la actividad.

El secreto del éxito: Tamaño de gota y menor volumen de agua
Uno de los ejes centrales planteados durante la entrevista fue el manejo de la gota y la física de la aplicación. Para el especialista, la clave de una aplicación eficiente no reside en inundar el lote, sino en optimizar la cobertura:
- Homogeneidad: Se debe buscar un tamaño de gota lo más parejo posible para incrementar la densidad de gotas por litro.
- Gotas protegidas: Es fundamental evitar la evaporación mediante el uso adecuado de aceites y coadyuvantes para que la gota actúe de manera óptima en el blanco.
- Concentración y velocidad: Con un volumen de agua significativamente menor pero con gotas protegidas, se logran controles más veloces (efectos visibles en 15 a 20 minutos) y se reduce sustancialmente el riesgo de deriva.
«El drone es una herramienta excelente, pero el éxito no depende del equipo en sí, sino de cómo se lo utiliza.»
Un diagnóstico recurrente en la región es el desfasaje entre la venta masiva de drones agrícolas y el nivel de formación técnica de quienes los operan.

La falta de capacitación: Un problema global
El especialista advirtió que este fenómeno es un «problema mundial» y remarcó que el verdadero rendimiento económico de la inversión se logra cuando el usuario comprende la dinámica del trabajo:
«Hay que provocar a los jóvenes a pensar y hacer sus propias pruebas. Quien invierte su dinero tiene que entender exactamente qué está haciendo para optimizar sus recursos y gastar menos.»
Complemento, no reemplazo
Frente al debate sobre si el drone desplazará a los métodos tradicionales, el experto fue tajante: el dron llega como una herramienta complementaria a la aviación agrícola y a los equipos terrestres.
Principales ventajas del dron:
- Acceso a zonas complejas: Ideal para lotes pequeños o sectores de difícil acceso donde ni los aviones ni las pulverizadoras autopropulsadas pueden operar con soltura.
- Cero pisoteo y compactación: A diferencia de las maquinarias terrestres —que en sus maniobras pueden pisar entre un 5% y un 10% del cultivo y compactar el suelo—, la aplicación aérea con drones no genera ningún tipo de daño mecánico sobre la producción.
Un mensaje final: Criterio y pensamiento crítico
Al reflexionar sobre las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial, el especialista hizo un llamado a recuperar el sentido común y el pensamiento analítico en el campo. «Antes de delegarle todo a una computadora, es vital entrenar el buen sentido y cuestionarse el porqué de las cosas», concluyó sonriente, haciendo honor a su apodo dentro del sector: «Alan, el que siempre pregunta ‘¿por qué?'».
Mas Info en: https://congresodronesarg.com/



