En el marco de una nueva edición de la muestra Meca en Villa María, Javier Casineri —presidente de la Sociedad Rural de San Francisco y de la Comisión de Jurados de ACHA— analizó la consagración del Gran Campeón Hembra, la evolución genética de la raza y los desafíos de la jura en la era de la robotización.

VILLA MARÍA (Córdoba) — La pista lechera de la exposición Meca 2026 volvió a convertirse en el epicentro de la mejor genética bovina del país. En una definición apasionante, se entregó el premio más codiciado por los criadores: el Gran Campeón Hembra de la raza Holando Argentino de la Meca, junto a los reconocimientos de Mejor Criador y Expositor.

Tras la coronación, Javier Casineri, presidente de la Sociedad Rural de San Francisco y de la Comisión de Jurados de la Asociación Criadores de Holando Argentino (ACHA), compartió sus impresiones sobre el nivel visto en la pista y el acompañamiento prestado al prestigioso jurado internacional Callum McKinven.

«El Gran Campeón Hembra y el premio al Mejor Criador son los galardones donde se ve reflejado el trabajo de muchísimos años. Es lo que uno viene a mostrar, pero que requiere un esfuerzo constante los 365 días del año», remarcó Casineri, visiblemente emocionado por regresar a una pista histórica para el sector lechero.

Funcionalidad y balance: las claves del juzgamiento

Consultado sobre las cualidades más destacadas por el jurado en la jura de animales, Casineri detalló que la prioridad estuvo centrada en buscar vacas funcionales, armónicas y medianas, alejándose del estereotipo de ganar únicamente por tamaño.

  • Locomoción y estructura: Se valoró especialmente la capacidad corporal, la fortaleza en las patas y la locomoción. “Es muy redituable para que el animal ingiera la mayor cantidad de alimento posible y lo transforme eficientemente en leche”, explicó.
  • Fortaleza del tren anterior: El jurado hizo hincapié en la región cardíaca y pulmonar, buscando animales fuertes pero sin perder calidad ni femineidad.
  • Sistema mamario: Se primó la inserción y adherencia de la ubre (tanto anterior como posterior) por encima del garrón, garantizando mayor durabilidad a lo largo de los partos.

La era robótica impulsa la evolución del pezón

Uno de los puntos más llamativos durante la entrevista fue el debate técnico sobre las características que hoy se demandan en la conformación de las ubres.

Con la incorporación de la tecnología en los tambos modernos, los criterios de selección han cambiado drásticamente respecto de décadas pasadas:

  • Tamaño simétrico: Se buscan pezones de aproximadamente 5 centímetros de largo.
  • Ubicación central: Deben estar posicionados exactamente en el centro del cuarto mamario.
  • Compatibilidad tecnológica:«Antes se buscaban pezones largos porque el ordeño era manual. Hoy, la correcta colocación y forma son claves para que los sistemas robóticos de ordeño puedan ubicar el pezón de manera automatizada« señaló Casineri, destacando que en la pista siempre se evalúa la funcionalidad para el trabajo real en el campo.

Además, el dirigente subrayó la importancia de la crianza responsable y el cumplimiento de los códigos de ética y bienestar animal durante la preparación de las vacas de exposición.

Próxima cita: San Francisco Expone

El dirigente aprovechó la oportunidad para recordar que la cuenca lechera sigue en marcha. Del 2 al 4 de octubre, la Sociedad Rural de San Francisco celebrará la 94.ª edición de «San Francisco Expone», uno de los eventos agropecuarios e industriales más tradicionales de la provincia de Córdoba, donde la lechería volverá a ser gran protagonista.

«El Holando Argentino siempre se mantiene firme. Aunque la lechería pase por vaivenes o momentos volátiles, la genética y el trabajo puertas adentro que hacemos los criadores se ve reflejado en la pista. La raza está recuperando ese terreno que nunca debió haber perdido», concluyó.

Escucha la nota con Javier Casineri: